Células Madres como Medicina

Las células madres se extraen desde el cordón umbilical del feto y de parte de la placenta del recién nacido. Se toman 100ml de sangre que contienen las células madre del feto, para posteriormente congelarlas a una temperatura de 196 grados Celsius bajo cero. Tienen una compatibilidad genética exacta con el bebé y un alto grado de compatibilidad con los familiares directos.

Los tratamientos con células madres se destinan a la regeneración y optimización de ciertos tejidos que enfrentas enfermedades. Desde enfermedades cardiovasculares y degenerativas, hasta enfermedades autoinmunes y osteoarticulares. Se aprovechan estas células pues se encuentran en todos los organismos multicelulares, y así como tienen la capacidad de dividirse, tienen la capacidad de autorrenovarse.

Se descubrió una fuente inagotable de las células madres, al notar que podían utilizarse las propias células madres del paciente, para la medicina. Aunque el aprovechamiento de las células madres presenta beneficios, generó algunas dificultades.

El principal problema de tomar células del tejido del paciente para la utilización en sí mismo, presentaba cierta ineficacia, pues las células no lograban “retrasar su reloj” para autorregenerarse y a su vez, regenerar cualquier tejido u órgano del paciente. Sin embargo, se desarrolló una técnica de reprogramación, donde utilizando genes conservados en mamíferos, se logra que la célula retome su condición pluripotente, que le permite ser capaz de convertirse en cualquier otro tipo celular y regenerar cualquier tejido u órgano.

Este proceso de reprogramación no solo devuelve ciertas capacidades a las células madres, sino que también aumenta la eficacia casi en un 100%.

Aunque la medicina a partir de las células madres presenta otros beneficios,  como que en situaciones de trasplantes de órganos y tejidos hay barreras de compatibilidad, mientras que en los procesos con células madres esto no ocurre.  Al ser tomadas las células del propio paciente, contienen el mismo genoma del organismo, que es el genoma heredado por el cigoto. Pero a pesar de pertenecer al paciente, la efectividad varía según la función de la célula en el cuerpo humano, ahí es donde actúa la reprogramación, que inactiva ciertos represores de la célula y le devuelve su eficacia al 100%.

Este uso para las células es un avance importante en la medicina, y puede ser considerado como una fuente inagotable de salud

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